Jesucristo, el Maestro, renovará
la catequesis (y 3)
A Cristo
Resucitado, nuestro Maestro y el único que es el Camino, la Verdad y la Vida, le
encomendamos en esta Pascua los 3 objetivos prioritarios del trabajo
pastoral de la Diócesis de Urgell en los próximos años: familia, pastoral
vocacional y catequesis. Hoy reflexionamos sobre el tercer objetivo: el
crecimiento catequético de todos los fieles.
Ayudados
por la Delegación diocesana de Catequesis queremos reflexionar sobre la
necesidad de una catequesis de adhesión personal a Jesucristo, el Maestro, que
sea más misionera, que inicie en la vida cristiana y no sólo para saber cosas
sobre Dios; una catequesis más ligada a la comunidad parroquial y más
celebrativa, testimonial; que acabe implicando toda la familia en el
acompañamiento de los niños y adolescentes, y que desemboque en una mayor
vivencia de nuestro bautismo.
El Consejo
Pastoral aprobó estas 6 propuestas que pueden sernos muy estimulantes
para renovar el servicio catequético básico que cada parroquia del Obispado ya
está haciendo:
-
Hace falta desvelar vocaciones de catequista,
acompañar las personas que quieran colaborar y formarlas bien, a conciencia,
para este servicio eclesial tan esencial. Se trata de ser entre todos más
conscientes de la exigencia de anunciar la Buena Nueva de Jesús. ¿Por qué no
crear una “fiesta del catequista”, y un grupo colaborador en cada parroquia
o arciprestazgo?
-
Implicar a las familias
en el proceso catequético de los niños y adolescentes, ayudándolas a vivir
mejor y más comprometidamente su fe. Por más que les cueste o que muchos no
puedan cooperar demasiado, siempre debemos buscar que sean los padres los
primeros catequistas de sus hijos, especialmente de los más pequeños, y que
se vinculen a la parroquia.
-
Queremos ofrecer a la Diócesis un proceso de
iniciación cristiana para diferentes edades, contando con quienes
quieran «recomenzar» su camino personal de fe en Cristo. Ayudar a todo el
mundo a crecer, y a recibir los sacramentos de la iniciación con una buena
preparación adaptada a todas las edades y situaciones.
-
Proponer un itinerario para la confirmación de
adultos, puesto que muchos no la han recibido de jóvenes y ahora ya se
sienten mayores. Una preparación y celebración adecuadas, que invite a un
nuevo Pentecostés para todos.
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Intentar que las catequesis, también infantiles, se
inspiren en el proceso catecumenal, y que por lo tanto inicien a la vida
cristiana entendida globalmente, así como yendo paso a paso por los ritos y
significaciones, y a acoger los grandes signos de la fe: Credo, vida de
celebración de la fe, Bienaventuranzas y oración del Padrenuestro.
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Presentar y acoger desde el arciprestazgo, con
conferencias y reflexiones, el Catecismo de la Iglesia y su Compendio,
que son textos muy importantes para vivir con fidelidad la gran Tradición
católica recibida en la Iglesia.
+Joan-Enric Vives,
obispo de Urgell