Visita espiritual a la Virgen de Montserrat

 

Este año 2006 se celebra el 125 aniversario de la proclamación como patrona de Cataluña de la Virgen María de Montserrat, por el Papa León XIII. Y los Obispos de las Diócesis con sede en Cataluña hemos redactado una Renovada visita espiritual a la Virgen María de Montserrat, invitando a mirar y a invocar a la Santísima Virgen María con el corazón lleno de amor y de ternura, puesto que ella es “Madre de consuelo y de esperanza”. Se está difundiendo en estas semanas el texto de la “nueva” Visita espiritual, que se inspira en la Visita Espiritual del venerable obispo de Vic, de santa memoria, el Doctor Josep Torras y Bages, “patriarca de Cataluña”.

 

En esta conmemoración -que coincide con el inicio de un nuevo siglo y de un nuevo milenio- los Obispos pensamos en la Cataluña de hoy, con su pluralidad y riqueza humana, y presentamos algunas sugerencias para la oración y la reflexión. Querríamos que este año jubilar fuera realmente un año de visita espiritual de todos los catalanes a nuestra Patrona. Una actitud de visita que nos permita hablarle y escucharla sosegadamente. Visitar a María y dejarnos visitar por Ella, sabiendo que, además, orar nos comprometo a vivir en coherencia con lo que pedimos, y que su visita nunca nos dejó indiferentes.

 

En nuestra Diócesis de Urgel Santa María de Montserrat tiene muchos altares dedicados y su imagen es venerada en muchos lugares, ya que desde hace muchos siglos los hombres y las mujeres de la tierra catalana la sentimos a nuestro lado, y la invocamos con confianza y devoción renovadas, como lo hacían nuestros antepasados, en horas de alegría y en horas de dolor. Santa María de Montserrat, ha sido y será siempre nuestro refugio y la Madre que nos continúa diciendo a cada generación de discípulos del Cristo: “Haced todo lo que Jesús os diga” (Jn 2,5).

 

Roguémosle ahora por Cataluña, en estos días que el país vive un referéndum con tantas posiciones diferentes, y que deberá hacer frente a lo que llegará tras el referéndum. La ayuda de la Virgen María nos conviene especialmente en estos momentos trascendentales para el nuestro país, cuando está a punto de saberse la opinión favorable o no al texto del nuevo Estatuto que regirá los destinos del país por largo tiempo. Un Estatuto que “nos preocupa -cómo hemos dicho los Obispos de Cataluña- porque no se han recogido suficientemente los valores del humanismo que han promovido las raíces cristianas de nuestro pueblo”, pero que “puede aportar mejoras en el autogobierno y la renovación del país, en el apoyo de la lengua, de la cultura y de las instituciones propias de Cataluña, y adelanto en la mejora de su financiación”, y que esperamos “que sea aplicado sin sectarismos ni espíritu de exclusión, recogiendo las necesidades reales del país, y con solidaridad fraterna y respeto mutuo entre todos los españoles”.

 

Encomendamos esta hora importante para el país a la Virgen María de Montserrat y que Ella “ilumine la catalana tierra”, Ella que es “Princesa y Estrella de Oriente, pilar de fortaleza y puerto de salvación”.

 

+Joan-Enric Vives, obispo de Urgell