Respetar la vida y la dignidad de las familias
Este domingo finaliza en Valencia el V Encuentro Mundial de las Familias, una semana mundialmente muy relevante en orden a repensar la vida y la dignidad de las familias por parte de especialistas y de familias diversas, con la presencia del Santo Padre Benedicto XVI, estos días tan cerca de nosotros. Han reflexionado sobre los nuevos retos que tiene que hacer frente hoy la familia, y a la espera del Mensaje del Congreso y de las palabras que nos diga el Papa es bueno que recordemos el trabajo que se hace en Cataluña por la familia.
En abril del 2003 se iniciaba en Catalunya un Pacto para promover el respeto a la vida y dignidad de las personas y de las familias, que continúa siendo muy valioso y programático. Propone a toda la ciudadanía un compromiso efectivo hacia la familia y la vida en 7 aspectos nucleares:
1. . La Familia misma, que es la que surge del matrimonio entre un hombre y una mujer, y que es el elemento fundamental de nuestra sociedad y un bien que tiene que ser protegido por la sociedad y por el estado.
2. . La dignidad de la mujer, que vemos necesitada de protección en cuestiones como los maltratos, haciendo cumplir la legislación laboral que erradique las discriminaciones y proporcione especiales ayudas a las mujeres trabajadoras, especialmente durante el embarazo.
3. . El respeto a la vida humana, en todos los campos, construyendo la paz, ayudando a las mujeres embarazadas para que no se vean abocadas al aborto, haciendo cumplir escrupulosamente la ley que evite los actuales abusos de muchas clínicas privadas que han convertido el aborto –que es un crimen- en un negocio. Y también velar por los derechos del embrión humano.
4. . La educación de los niños, adolescentes y jóvenes en el respeto a la vida y la dignidad humana. Cada familia debe poder elegir libremente la escuela que se adecue a sus opciones profundas de conciencia, protegiendo el pluralismo como expresión y garantía de libertad. Y una educación de la afectividad y la sexualidad que forme integralmente para la madurez responsable.
5. . La vida humana necesita condiciones de dignidad para ser vivida en plenitud. La pobreza y la marginación atentan contra la dignidad de la persona y la familia, y por eso hacen falta más recursos económicos, políticas justas hacia la inmigración para la acogida y la integración social, y velar para que cese la lacra de la prostitución, que es una nueva esclavitud.
6. . La muerte como último acto de la vida. Valorar las curas paliativas, y el acompañamiento de la persona moribunda, en la integridad de sus necesidades y dimensiones físicas, psicológicas y espirituales.
7. . La importancia de la televisión en la formación de los valores vinculados a la vida, dada la gran incidencia que tiene sobre la familia, y por eso estableciendo y respetando unos códigos de conducta que también incluya la valoración del hecho religioso.
¿Son sólo buenos deseos estos 7 puntos del Pacto por la familia y la vida? Nosotros los llevamos a la oración, con la esperanza que, por la acción de la gracia, se irán arraigando en el corazón de los hombres y mujeres de buena voluntad.
+Joan-Enric Vives, obispo de Urgell