«Orad en toda ocasión...»
Los Delegados de Pastoral Vocacional de las 10 Diócesis con sede en Cataluña, animados por la buena acogida que el año pasado tuvo la iniciativa de crear una Cadena de oración por las vocaciones, incansable y continua, nos proponen nuevamente que oremos este próximo mes de noviembre por las vocaciones. Nuestro Obispado de Urgell lo hará los días 6, 16 y 26 de noviembre, pidiendo al Amo de la Viña, que la respuesta a su llamada sea bien generosa en nuestras Diócesis y se susciten vocaciones a la vida cristiana comprometida, a la vida consagrada y a la vida sacerdotal que tanto necesitamos. Os animo a conectar con la Delegación y a uniros a esta iniciativa.
"En cualquier circunstancia, recurrid a la oración" (Fl 4,6) para alejar el miedo al futuro, que influye negativamente en la animación vocacional. Tenemos que trabajar pastoralmente con confianza, con la certeza de que el Señor continúa llamando en cada Iglesia diocesana y en cada lugar del mundo. Dios siempre continuará llamando amigos y colaboradores, y nosotros seremos responsables de hacer llegar su llamamiento a las nuevas generaciones. La esperanza cristiana que nace de la fe, nos proyecta hacia la novedad y el futuro en Dios. Y todo eso lo podemos y lo tenemos que vivir con la oración. Es cuando rezamos que dejamos que el Espíritu Santo nos saque de la angustia y el miedo, y que vaya trabajando nuestro corazón y nuestra acción para que sean confiadas y conformes con la voluntad de Dios.
El Papa Benedicto XVI, preparando su viaje a Baviera, este agosto pasado declaró a la TV alemana, que "él quiere suscitar en los jóvenes el coraje de atreverse a tomar opciones definitivas", que sean durables y que comprometan toda la vida. Y también decía el Papa en la exhortación de la Jornada mundial de oración por las Vocaciones del 2006: "No es sorprendente que donde se reza con fervor, florezcan las vocaciones. La santidad de la Iglesia depende esencialmente de la unión con Cristo y de la apertura al misterio de la gracia que actúa en el corazón de los creyentes. Por eso, deseo invitar a todos los fieles a cultivar un trato íntimo con Cristo, Maestro y Pastor de su pueblo, imitando a Maria, que guardaba en su corazón los misterios divinos y los meditaba asiduamente (cf. Lc 2,20)”.
Mantengamos viva esta cadena de oración por las vocaciones en las parroquias y capillas, conventos y residencias, en las casas y en todas partes donde haya un cristiano que reza. Queremos que se cree y mantenga ardiente un clima más espiritual en la vida de las parroquias, y fomentar el acompañamiento personalizado, la vivencia de la eucaristía diaria y la confesión frecuente. Son importantes todos los voluntariados y servicios gratuitos, así como los encuentros de monaguillos, la reflexión vocacional a todos los niveles de la catequesis y la propuesta positiva a los jóvenes del valor de ser testimonios valientes de Cristo. Pero sobre todo será importante promover, ya desde la familia, la vivencia de la fe como una respuesta a Dios que se va renovando y personalizando en cada etapa de la vida. Llevémoslo a la oración, ya que "el que pide, recibe; el que busca, encuentra, y a quién llama, le abren (Mt 7,8).
+Joan-Enric Vives, obispo de Urgell