"La luz de Cristo ilumina a todo el mundo"
III Asamblea Ecuménica en Sibiu
Este domingo se clausurará en Sibiu (Rumania) la IIIª Asamblea Ecuménica Europea en la cual estaré participando como miembro de la Delegación de la Conferencia Episcopal Española, desde el día 4 hasta este 9 de septiembre. Y os invito a acompañar esta Asamblea con la comunión y la oración, ya que de hecho ha sido organizada a manera de un "peregrinaje" espiritual por el Consejo de Conferencias Episcopales Europeas (CCEE) y por la Conferencia de Iglesias Europeas (KEK). En la carta dirigida a todos los cristianos de Europa, los responsables invitaban a los creyentes a "asociarse a este peregrinaje de esperanza", dando testimonio común de Cristo y contribuyendo de esta manera a "la búsqueda de una nueva vocación para Europa".
Las dos Asambleas anteriores se celebraron en Basilea (1989) y en Graz (1997), y significaron etapas muy importantes para el movimiento ecuménico que promueve el contacto entre las diferentes Iglesias y Comunidades cristianas del oriente y del occidente europeos. El ecumenismo ha recibido un estímulo nuevo con la caída del muro de Berlín, los procesos migratorios dentro de Europa y la ampliación de la Unión Europea, hechos que han propiciado unos intercambios que han sido muy fructíferos para ir haciendo camino hacia la unidad de todos los cristianos. Éste es un gran objetivo de acción para nosotros, pero nos tenemos que convencer de que sobre todo es un don de Jesucristo, que suplicaba al Padre "para que sean uno como nosotros somos uno" (Jn17,22).
El lema de esta IIIª Asamblea es "La luz de Cristo ilumina todo el mundo. Esperanza de renovación y unidad en Europa", con dos grandes objetivos: El primero es ayudarnos a descubrir en el Cristo crucificado y resucitado una nueva luz que nos guíe por los caminos de la reconciliación en Europa, y, sin entrar directamente en discusiones teológicas, la Asamblea quiere ser una oportunidad para celebrar, reflexionar y dar testimonio juntos. La conversión es esencial, y al mismo tiempo el conocimiento de las riquezas de cada tradición y el respeto por las otras confesiones cristianas. El segundo objetivo es el redescubrimiento del don que para Europa es hoy la luz del Evangelio de Cristo, especialmente para responder a los desafíos culturales y sociales que estamos viviendo a causa de la secularización y de su radicalización laicista. Firmes en nuestra identidad católica y cristiana tenemos que dialogar con la cultura europea y estar preparados para responder a los grandes interrogantes de toda persona humana. También esta IIIª Asamblea Ecuménica es una llamada para que los cristianos nos ocupemos de las cuestiones sociales como la libertad religiosa, la emigración, la solidaridad y la paz, y a profundizar en el diálogo con las otras religiones presentes en Europa, a hacer nuestra aportación al proceso de unificación europea, sin olvidar la responsabilidad de Europa hacia otros continentes, especialmente África.
Es el mismo Papa Benedicto XVI quien nos recomienda: ¡"Cuánto camino tenemos por delante! Y no obstante, no perdamos la esperanza, todo lo contrario, con más coraje reemprendamos juntos el camino. Cristo nos precede y acompaña. Contamos con su indefectible presencia; a Él, humildemente e incansablemente, imploramos el precioso don de la unidad y de la paz".
+Joan-Enric Vives, obispo de Urgell