Mártires de paz y de reconciliación
Este domingo, en Roma, la Iglesia proclamará beatos e intercesores nuestros a 498 mártires españoles, muchos de ellos catalanes, que dieron su vida por amor a Dios y a los hermanos, durante la persecución religiosa que tuvo lugar en España en los años treinta del siglo pasado. Es el grupo de obispos, presbíteros, un diácono y un seminarista, religiosos, religiosas y laicos más numeroso, beatificados en una misma celebración. “Dios enaltece a los humildes” (Lc 1,53) y así, aquellos que morían aparentemente masacrados por los revolucionarios y anticristianos de aquel momento histórico tan convulso, ahora triunfan y viven para siempre cerca de Dios. Fueron fieles en los momentos cruciales de la vida, cuando los perseguían, odiaban y torturaban injustamente debido a su fe y a su condición religiosa. Podían haber abjurado de la fe, pero no lo hicieron ni tampoco traicionaron su ideal de vivir siguiendo, en todo, el ejemplo del amor de Cristo. Ellos perdonaron a sus verdugos, buscando la reconciliación y la paz, y nos enseñan a perdonar y a ser constructores de paz. ¡Gocémonos en su exaltación y hagámonos devotos suyos, aprendiendo a testimoniar nuestra fe, dando la vida por amor!
Entre aquellos mártires están diez hijos de nuestra Iglesia diocesana de Urgell, y que se añaden a los presbíteros diocesanos y a los otros religiosos ya beatificados con anterioridad. Ellos son los mejores frutos de santidad de las familias y parroquias de nuestro Obispado, que ahora rezarán por todos y nos ayudarán a ser, también nosotros, personas de paz y de reconciliación, de fe y de amor hasta el sacrificio de la vida, imitando en todo a Cristo Crucificado. Nuestros nuevos intercesores son los tres Hermanos de La Salle Josep Figueras Rey (Hno. Llorenç Gabriel) hijo de La Pobla de Segur, Jaume Mases Boncompte (Hno. Lambert Carles) de Agramunt, y Antoni Jaume y Secases (Hno. Jaume Bertino) natural de Alàs. Los dos Hermanos Maristas Antoni Bahía Andalé (Hno. Hermógenes) de Bellcaire d’Urgell, y Ramon Mill Aran (Hno. Vulfrano) de Castellserà. Dos Hermanas Carmelitas Misioneras, Teresa Subirà Sanjaume (Hna. Esperanza de la Cruz) hija de Ventolà, y Maria Roqueta Serra (Hna. Maria Refugio de Sant’Angelo) nacida en Gavarra. Y un P. Carmelita descalzo Alfons Arimany Ferrer (P. Alfonso del Sagrado Corazón) de Balaguer, un P. Salesiano Antoni Enric Canut e Isús, hijo de Llessui, y un presbítero diocesano de Toledo Mn. Joaquín de la Madrid Arespacochaga, nacido en Bellver de Cerdanya.
También es bueno mencionar que tres mártires de este gran grupo ahora beatificado dieron el supremo testimonio del derramamiento de su sangre en territorio de nuestra Diócesis: los tres Hermanos de la Salle Josep Mª Aragonés Mateu (Hno. Lleonard Josep), Mateu Molinos Coloma (Hno. Dionís Lluís) y Josep Enric Chamayou Auclés (Hno. Jacob Samuel). Este último era entonces el Director del Colegio de La Salle de La Seu d’Urgell, y a pesar de ser de nacionalidad francesa, fue fusilado en Cortingles. Otros 39 mártires, la mayoría Germanos Maristas, vivieron unos años y trabajaron pastoralmente en nuestro Obispado. Todos nos son testigos fervientes del amor cristiano que no tuvieron miedo en dar la vida por Dios y por los hermanos. Como nos revela el libro del Apocalipsis: “Ellos han vencido por la sangre del Cordero y por el testimonio de su martirio, puesto que no amaron tanto la vida que temieran la muerte” (Ap 12,1).
+Joan Enric Vives, obispo de Urgell