Obras de restauración de la Catedral

El miércoles 26 de julio se inauguraron las obras de restauración que se han llevado a cabo en el último año en la Catedral de Santa María de Urgell.

Las obras de restauración de la Catedral se iniciaron hace más de un año y han supuesto una inversión de 685.911 euros, financiadas por el Ministerio español de Educación, Cultura y Deportes, a través de la Dirección General de Bellas Artes y Patrimonio Cultural.

Han supuesto la reparación de las áreas que habían quedado dañadas por el paso del tiempo y por el agua, la regeneración de espacios afectados por las humedades y ha permitido descubrir, en este trabajo de mejora de los drenajes de las paredes exteriores, los restos de estructuras antiguas fechadas entre los siglos V-VII que los arqueólogos concluyen que pertenecen a la primera catedral. Durante estos meses se ha realizado, la restauración y limpieza de diversas áreas del claustro, la reparación de las cubiertas; la adaptación a la normativa de algunos tramos de instalación eléctrica; el cierre con cristal transparente de la zona externa del ábside para permitir la contemplación del espacio sin tener que salir al exterior; la reparación y saneamiento de la piedra en diversas áreas;

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En el claustro, se ha llevado a cabo la restauración de los elementos escultóricos y la limpieza de las paredes, especialmente en la zona de la puerta románica de acceso a la Catedral desde el claustro, así como la reparación y mejora del drenaje existente en esta zona del claustro, que provocaba humedades y el pavimento y la sustitución del anterior sistema de riego por uno nuevo.

En las cubiertas, se han hecho diversas actuaciones de mejora: a las cubiertas de la iglesia de La Piedad, el cimborrio y en las zonas anexas y en el ábside de la Catedral; a las de la iglesia de San Miguel y en la sacristía. De este modo, se han cambiado la disposición de las vigas para mejorar los soportes de la estructura de la cubierta y se ha desinfectado y tratado la carpintería del alero de la cubierta de la iglesia de La Piedad; ha impermeabilizado y se han sustituido las vigas deterioradas y se han tratado las carpinterías en las cubiertas del cimborrio, las anexas y del ábside; y también se ha reparado la cubierta de San Miguel, ya que en algunos tramos estaba en mal estado y provocaba filtraciones.

En las torres de San Justo y San Salvador también se han hecho algunas actuaciones adaptando la instalación eléctrica a la normativa vigente y se han hecho limpiezas en las fachadas afectadas por el vertido de las cubiertas e instalados drenajes. Además, en la torre de San Justo, donde están los mecanismos hidráulicos que dirigen el sonido de las campanas al mediodía, se han hecho revestimientos sobre los muros perimetrales para evitar la filtración de agua y se ha recuperado un arco oculto al reparar unos tabiques internos; en la de San Salvador se ha modificado la disposición de la escalera de acceso a la torre para mejorar la seguridad y se ha impermeabilizado la cubierta superior.
Las obras han sido dirigidas por los arquitectos Lurdes Espar y Àngel Tuset y el arquitecto técnico Isidre Domenjó. El coordinador de la restauración ha estado a cargo de Roger Xarrié.

Un capítulo aparte merece el resultado de las excavaciones arqueológicas que se llevaron en la zona norte de la Catedral a resultas de lo que se encontró al hacer la mejora del drenaje de las paredes en esa zona. Durante las excavaciones, se identificaron varios niveles arqueológicos y dos estructuras, que los arqueólogos Oscar Auge y Walter Alegría datan, según los materiales cerámicos que se asocian, entre los siglos V-VII. Destacan los restos de una estructura semicircular cortada por la cimentación de la Catedral actual, que podría tratarse de restos vinculados al primer templo paleocristiano del siglo VI.