Restauración de la iglesia de la Natividad de la Virgen de Sossís (Conca de Dalt)

El domingo día 5 de noviembre del Arzobispo de Urgell, Mons. Joan-Enric Vives, acompañado del Vicario General Mn. Josep Maria Mauri y el Secretario general Mn. David Codina, inauguró las obras de restauración y mejora de la iglesia de la Natividad de la Virgen de Sossís (municipio de Conca de Dalt). A su llegada al pueblo fue recibido por el Sr. Alcalde de Conca de Dalt, Ilmo. Sr. Martí Cardona Rocafort y por el Ilmo. Sr. Josep Maria Aleu Agullana, Representante de la Entidad Municipal Descentralizada de Sossís, así como por el Presidente del Consejo Comarcal del Pallars Jussà, Ilmo. Sr. Constantí Aranda Farrero y el Rector de la Parroquia, Mn. Francesc Lloret Mirabet, así como por la Secretaria Sra. Rosa Fornons Isarn y todo el pueblo que le esperaba.

Juntos se desplazaron a la iglesia de la Natividad de la Virgen donde tuvo lugar el acto de inauguración de las obras llevadas a cabo gracias a la colaboración y aportaciones de los Ayuntamientos de Conca de Dalt, la entidad municipal descentralizada de Sossís, la Diputación de Lleida y el Obispado de Urgell así como a la ayuda generosa de los vecinos y fieles de Sossís. El Arzobispo Joan-Enric en su parlamento destacó el agradecimiento por parte del Obispado de Urgell a las entidades y fieles que han hecho posible la restauración tan bonita de la iglesia que se bendecía en aquella jornada y mostró la importancia de traspasar a las nuevas generaciones de fieles el patrimonio que siempre supone la iglesia en un pueblo. Hay que valorar que para los cristianos es el lugar más importante de todos porque allí nacemos a la fe por el bautismo, celebramos los sacramentos, y es el lugar donde nos despedimos de este mundo en la celebración de las exequias, camino de la eternidad.

A continuación tuvo lugar la celebración solemne de la Eucaristía dominical que fue presidida por el Arzobispo y concelebrada por los sacerdotes y donde asistieron las Autoridades y una gran cantidad de fieles que llenaron el templo. En su homilía el Arzobispo glosó las lecturas proclamadas en aquel domingo y sobre todo el Evangelio (Mt 23,1-12) donde Jesús pide una coherencia de vida entre las palabras y las obras y critica los fariseos y los escribas porque "dicen y no hacen". Mons. Vives animó a los fieles a mantener siempre en su vida esta coherencia y autenticidad de vida que se testimonia mucho más allá de las palabras y que da credibilidad a nuestra fe. También animó a los fieles a vivir el valor de la humildad que Jesús proponía en el Evangelio y que se concretaba en la máxima "el que se ensalzará será humillado, el que se humiliará será enaltecido" y que Jesús quería para sus discípulos ya que "todos vosotres sois hermanos". Mons. Vives subrayó como esta invitación de Jesús es especialmente significativa para quienes tienen autoridad y poder en la tierra pero es válida para todos los fieles y explicó el sentido de la palabra "ministro" que significa servidor.

Al final de la Eucaristía tuvo lugar la bendición de las obras de restauración y mejora del templo y el canto del Virolai a la Virgen de Montserrat.

Ante la situación que vivía Cataluña en aquellos días, Mons. Vives lamentó los encarcelamientos preventivos y todo lo que lleve a la humillación de las personas o los pueblos, y que pueda conducir a una desafección peligrosa que va en contra de la paz social y la fraternidad entre pueblos hermanos. Y exhortó a la comunidad cristiana a orar y buscar con perseverancia la comunión de todos, más allá de las legítimas diferencias políticas, procurando siempre ser gente de paz y que trabaja por la concordia, la reconciliación, la valoración del discrepante y la paz.

En la sala del Ayuntamiento de Sossís visitó una bonita exposición histórica de fotografías sobre Sossís y los trabajos en el siglo XX en sus minas de carbón y del cal, y tuvo lugar un pequeño refrigerio. El Arzobispo pudo saludar y conversar con todos los vecinos del pueblo y al final se tomó una fotografía de grupo que concluía la gozosa visita.