"La alegría que no se apaga nunca" mensaje del Hno. Alois los jóvenes participantes en la peregrinación de Taizé en Basilea

La Peregrinación de jóvenes, o como dice la comunidad religiosa de Taizé, "de confianza a través de la Tierra" convocada por esta comunidad en Basilea, en Suiza, llegó el 30 de diciembre al tercer día y el grupo de 23 jóvenes de Urgell siguió las actividades de oración y de conocimiento de la ciudad preparadas con muchas ganas.
Después de la oración matinal en las parroquias de acogida se encontraron en el centro de Basilea. Los chicos y chicas, de diferentes edades y lugares del territorio de la diócesis de Urgell, vivieron diversas experiencias y testimonios de fe acompañados por los responsables de grupo, Mn. Ivan Ayala y M. Carme Girart y también por el Subdelegado de Juventud, Mn. Gabriel Casanovas.
Por la mañana, a las 8:30, ya están en la parroquia para orar juntos y hacer las propias reflexiones, compartidas con otros jóvenes de Polonia, Madrid, Rusia, Ucrania e Italia y de otros lugares. Las primeras oraciones comunitarias fueron vividas con intensidad y los jóvenes fueron haciendo suyas las propuestas del G. Alois: buscar en nuestro interior las fuentes de la joya teniendo la seguridad de que estamos muy cerca de Dios, nutriéndola con los cantos, la liturgia, y el silencio de los lugares de oración en Basilea y descubriendo el reflejos del amor de Dios en la poesía, el arte, la belleza de la creación de Dios.
A través de los testimonios de lo que contaron los compañeros de otros grupos pudieron captar qué hacen los demás para escuchar la llamada de Dios y apoyar a los más vulnerables ... y no sólo a las personas, sino también en la Tierra.
Los jóvenes pudieron participar también en algunos de los talleres de la tarde sobre solidaridad, sociedad, espiritualidad y el arte y la fe. Visitaron la Catedral y pasear por las calles del barrio antiguo, donde hay también el espacio dedicado al silencio personal y la oración íntima: la iglesia Leonhardskirche.
Finalmente, también compartieron las comidas en un ambiente de hermandad. El día 31 de diciembre a las 23:00, y en la comunidad de acogida se hará un oración por la paz, en comunión con los que sufren. Después, está previsto que se celebre la fiesta de los pueblos, donde los grupos de jóvenes compartirán, juegos, danzas y el cambio de año.