Consagración de las familias a la Sda. Familia de Nazaret y fiesta con las Religiosas

El domingo 31 de diciembre el Arzobispo de Urgell celebró la Fiesta de la Sagrada Familia con dos celebraciones gozosas. La primera en la Residencia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de la ciudad de La Seu d'Urgell, con las Hnas. Religiosas, los sacerdotes, los residentes y el personal del Hogar de St. José que trabaja. La segunda con las Religiosas de la Sda. Familia de Urgell, en La Seu d'Urgell, cerca del sepulcro de la beata Anna M. Janer donde como ya es una tradición, las Religiosas de la Sda. Familia de Urgell celebran en ese día una gozosa encuentro de las Comunidades de La Seu y Andorra, y la Eucaristía de acción de gracias, en la que es tradición que las Hermanas de la Sda. Familia de Urgell renueven sus votos y hagan ofrenda perenne al Señor de su vida consagrada. Dentro de ambas Eucaristías consagró un año más las familias de la Diócesis a las manos de Jesús, María y José.

El Arzobispo Joan-Enric glosando las lecturas proclamadas en la fiesta litúrgica de la Sda. Familia animó las Hermanas a vivir su consagración con alegría y subrayó el valor de la familia humana como el primer lugar donde se nos da la vida y la fe. Animó a ver siempre la Iglesia como una "familia de familias", Iglesia doméstica, que va más allá de la familia de la sangre y que se fundamenta en el bautismo que nos incorpora a Cristo, nos hace hijos de Dios y hermanos unos los demás. Animó a los consagrados y consagradas a estar atentos a los signos de Dios que nos pueden hablar en nuestra vida ordinaria y a responder con generosidad. Mons. Vives también rogó y encomendó especialmente todas las familias del mundo, especialmente aquellas que viven las dificultades de la falta de unión y rotura, quienes tienen enfermos o las que no tienen trabajo, alimento, vestido o hogar. El Arzobispo también recordó la conocida alocución del Papa Pablo VI. en la casa de Nazaret, durante su famoso viaje a Tierra Santa del 1964, remarcando el silencio, la oración, el trabajo y el amor entre todos los miembros de las familias. Y animó las Congregaciones de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y del Instituto de la Sagrada Familia de Urgell a vivir los consejos evangélicos de pobreza, obediencia y castidad según las Constituciones propias de cada Congregación y en espíritu de familia que va más allá de la propia sangre y que se extiende a todas las hermanas de Comunidad.

Las Hermanas de la Sda. Familia de Urgell hicieron esta hermosa oración de renovación de los votos en el ofertorio:
 

"Yo, renuevo mi consagración a Dios en la Iglesia,

y mi compromiso de seguir a Jesucristo

viviendo los votos de Castidad, Pobreza y Obediencia,

según las Constituciones del Instituto de Hermanas

de la Sagrada Familia de Urgell.

Confío en la gracia de Dios,

que pido por intercesión de la Sagrada Familia,

y en la ayuda de mis hermanas,

por ser fiel a mi consagración."

 
Al final de ambas Misses, el Arzobispo de Urgell proclamó esta oración de consagración de las familias a la Sagrada Familia de Jesús, María y José:

Oración de consagración de las familias:

"Oh Jesús, Redentor nuestro misericordioso y lleno de amor, que habiendo venido a iluminar al mundo con su palabra y con su ejemplo, ha querido pasar la mayor parte de su vida humilde, viviendo sujeto a María y José a la pobre casa de Nazaret, santificando esa Familia que debía ser el modelo de todas las familias cristianas.

Acoged benigno las familias nuestras, las de toda nuestra Diócesis de Urgell y del mundo entero. Hoy os las dedicamos y consagramos a Ti.

Dígnate protegerlas, guardarlas y establecer su amor misericordioso, con la paz y la concordia de la caridad cristiana, para que imitando el ejemplo santo de su Familia, puedan alcanzar la eterna bienaventuranza.

María, Madre de Jesús y Madre nuestra, con tu piadosa intercesión haga llegar a Jesús nuestras súplicas y nuestras humildes ofrendas, y obtiene la gracia de su bendición.

Humilde San José, custodio santísimo de Jesús y de María, socorreos con sus oraciones en todas las necesidades espirituales y temporales, a fin de que en unión con María y con Vos, podamos bendecir eternamente nuestro divino Redentor Jesús.

Jesús, María y José acuérdate de los hogares donde falta trabajo, salud y amor. Únase nuestras familias para que imiten su Sagrada Familia de Nazaret.

Amén."