Fiesta de St. Ermengol y nuevo Canónigo de la Catedral

La Catedral de Santa María de Urgell acogió el sábado 3 de noviembre la solemne celebración de la fiesta de San Ermengol, patrón secundario de la diócesis de Urgell y también el acto de toma de posesión de un nuevo canónigo, Mn. Antoni Elvira y Gorgorió, Vicario episcopal de acción pastoral, delegado de catequesis y rector de Encamp.

Por la mañana se reunió el Capítulo presidido por el Decano M.I Mn. Xavier Parés y después tuvo lugar la tradicional comida fraterna con el Arzobispo.

Por la noche, Mons. Joan-Enric Vives, presidió la celebración en la Catedral de San Ermengol, obispo de Urgell, quien fundó la Canónica en la Catedral.

La celebración se inició con el canto de Vísperas y al terminar, el Secretario del Capítulo, Mn. Ramon Sàrries, leyó el nombramiento del nuevo canónigo, y el Decano del Capítulo, Mn. Xavier Parés le dirigió unas palabras de bienvenida en nombre de todos los canónigos, y destacó la renovación que supone su incorporación al capítulo, y las cualidades que aportará -cualidades musicales, trayectoria intelectual y catequética. Mn. Elvira respondió a las palabras de bienvenida destacando el espíritu de servicio con el que se proponía llevar a cabo su oficio de canónigo y también con agradecimiento a Mons. Vives por el nombramiento, por la bienvenida de los compañeros canónigos, por todas las personas que le acompañaban en la ceremonia y que se habían desplazado del Pallars, de donde es hijo, de las parroquias donde ha servido y especialmente Encamp, donde es Rector. Se puso bajo la intercesión San Ermengol y pidió la oración de todos los presentes por su nueva misión.

Después el nuevo canónigo hizo el juramento de fidelidad ante el evangeliario y en presencia del Arzobispo. El Decano le asignó la silla coral y a continuación, y después de que los canónigos se revistieran, comenzó la Eucaristía de la solemnidad.

Mons. Vives inició su homilía glosando la personalidad del Obispo Ermengol y los principales datos de su vida, en el siglo XI, destacando las reformas de la clerecía que llevó a cabo, como alimentó a los pobres y echó a los Alarba. La santidad del obispo se hizo patente en su piedad y amor a los pobres, su insistencia en un culto a Dios esplendoroso, su amor a la Eucaristía, y el deseo de una vida reformada de los presbíteros con la institución de una canónica con la oración y la vida en común de sus clérigos. Construyó iglesias y puentes, arregló y preparó caminos y trabajó mucho para que se mejoraran las condiciones de vida de los fieles. También habló del santo obispo como abogado para la lluvia, lluvia que sazona los campos y mejora la vida, y le pidió una lluvia de gracia que nos haga llegar amor, bondad y justicia. En unos días difíciles y tristes como los que vive Cataluña, pidió una justicia que debería ser realmente justa y equitativa que promueva el bien de todos y no que vaya en contra. Igualmente, una lluvia que aliente a los jóvenes, después del Sínodo que se ha celebrado; una lluvia en el ámbito vocacional y en una vida laical comprometida; también pidió lluvia fina para el Capítulo Catedral y el presbítero Mn. Antoni Elvira.

Finalmente recordó el servicio que significa el oficio de canónigo y los nombres de algunos canónigos ilustres de Urgell como los históricos St. José de Calasanz; Pau Claris; Jaume Fiella, Joan Brudieu, y los más cercanos y ya traspasados ​​Pere Pujol, Albert Vives, Gregori Cruces o Josep Mas.

Tras la celebración litúrgica, Mons. Vives pudo saludar a la familia de Mn. Antoni Elvira, que se habían desplazado para acompañarlo, así como la Cónsul Menor de Encamp, Hble. Sra. Esther París y catequistas de Encamp que también estaban presentes. Asimismo, Mn. Elvira saludaó y agradeció personalmente la presencia de todos los que llenaron la Catedral en una celebración tan gozosa y abierta al futuro.