“Actúa siempre con toda justicia” (Dt 16,18-20)

“Actúa siempre con toda justicia” (Dt 16,18-20) es el lema para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2019 que se está celebrando del 18 al 25 de enero. Desde 1968, la Comisión «Fe y Constitución» del Consejo Mundial de Iglesias y el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos encargan los materiales de oración para esta semana a Iglesias y Comunidades diversas de alguna región del mundo. En esta ocasión, para la semana de oración de 2019, se lo han pedido a las Iglesias y comunidades de la región de Indonesia. Este país del Sudeste Asiático, con una población de 265 millones de habitantes, es el país con mayor población musulmana del mundo  (86%). Sin embargo, un 10% de los habitantes de Indonesia son cristianos de distintas tradiciones. Con más de 17.000 islas, 1.340 grupos étnicos diferentes y más de 740 lenguas locales y, sin embargo, Indonesia está unida en su pluralidad por una lengua nacional, el indonesio, y a través de la diversidad de grupos étnicos, lenguas y religiones, los indonesios han vivido de acuerdo con el principio de “gotong royong”, que es vivir en solidaridad y colaboración. Esto significa compartir en todos los ámbitos de la vida, el trabajo, el duelo y las fiestas, y considerar a todos los indonesios como hermanos y hermanas. Después de los destructivos tsunamis que han sufrido, todos colaboran en la solidaridad para paliar en lo posible los efectos de los seísmos, y de forma especial los cristianos.

El lema de este año, “Actúa siempre con toda justicia”, es del Libro del Deuteronomio y está en los capítulos llamados “Código Deuteronómico” (cc. 12-26) que recopila leyes sociales y otras normas. Aporta el contexto bíblico para ahondar en lo que crea unidad y promueve concordia y reconciliación. La unidad de los cristianos no puede construirse al margen de la justicia, sea ésta la conducta regida por leyes justas en la vida social de las personas y de los pueblos, así como también la justicia debida a Dios en cuanto obediencia y práctica de los mandamientos de Dios. Este tema es imperioso en nuestro mundo, dadas las muchas situaciones que causan divisiones y conflictos. Mientras oramos juntos todos los cristianos, se nos recuerda que nuestra vocación como miembros del Cuerpo de Cristo es perseguir y encarnar la justicia. Nuestra unidad en Cristo nos da fuerzas para trabajar aún más por la justicia y promover la dignidad de la vida.

Debemos buscar la unidad durante todo el año y pasar de los discursos sobre la unidad, la justicia y la misericordia a la acción y al compromiso concreto de llevar a cabo actos de unidad, justicia y misericordia en nuestras vidas personales y en la vida de nuestras comunidades cristianas. Esto comprenderá arrepentimiento por nuestras desuniones y compromiso por la justicia, la misericordia y la unidad. Jesucristo ora en nosotros por la unidad de sus discípulos. La entrega de su vida fue y es justicia para el mundo. Como miembros del Cuerpo de Cristo, estamos llamados a caminar juntos siguiendo sus huellas. Escuchemos la llamada del Espíritu Santo, que nos une en la caridad.