50 años de profesión de 2 Carmelitas de San José en Tartera (Cerdanya)

El domingo 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, el Arzobispo de Urgell Mons. Joan-Enric Vives, acompañado de Mn. Enric Bonet, presidió la Eucaristía dominical en la Capilla de la Residencia de la Inmaculada de Tartera (Prats i Sansor - Cerdanya) dentro de la cual dieron gracias por su vida consagrada dos hermanas que cumplían 50 años de profesión, las Hermanas María Nigdàlia Rodríguez Rodríguez y Montserrat García Peña. A la Eucaristía asistió toda la Comunidad de las Hermanas Carmelitas encabezadas por la Hna. Ascensión Ortega, Superiora General.

El Arzobispo Joan-Enric destacó en la homilía cómo la celebración litúrgica de la Inmaculada Concepción de la Virgen María llenaba de gozo toda la Iglesia, y especialmente la residencia de la Inmaculada en Tartera que la tiene por Santa Abogada y Protectora. Puso de manifiesto cómo la vida consagrada forma parte de la misma naturaleza de la Iglesia y cómo al celebrar los 50 años de profesión religiosa de dos hermanas dábamos gracias a Dios por el don que en la Iglesia suponen los consagrados y consagradas que con la su vivencia de los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia identifican plenamente con Jesucristo.

Remarcó el don de la perseverancia que estas Hermanas manifestaban y cómo todos los cristianos debemos vivir testimoniando la gracia que nos ayuda a mantenernos y crecer en el seguimiento del Señor.

Los Fundadores de las Religiosas Carmelitas de San José, la venerable Hna. Rosa Ojeda, hija de Vilanova y la Geltrú, y el obispo barcelonés Dr. Josep Morgades, iniciaron en 1900 en Horta, y supieron traducir en ayuda a los niños, a los enfermos y ancianos, y en tantas tareas de amor ardiente hacia los necesitados.