Confirmaciones en las 3 parroquias de Penelles, Bellcaire d'Urgell y Castellserà

El domingo 23 de octubre el Arzobispo de Urgell administró el sacramento de la Confirmación por la mañana a las Parroquias de St. Juan Bautista de Penelles y la Virgen Asunta de Bellcaire d'Urgell y por la tarde en Sta. Magdalena de Castellserà, en todas acompañado del Rector, Mn. Ivan David Ayala.
A su llegada a la Parroquia de Penelles, Mons. Vives fue recibido por el Ilmo. Sr. Alcalde de la población, Sr. Eloi Bergós, con quien pudo departir sobre diferentes asuntos de actualidad para el pueblo. Juntos visitaron a los padres del joven Albert Boldú Garcia, de 34 años, fallecido el día anterior a causa de una larga enfermedad, profesor del Colegio Sda. Familia y del Colegio Sant Ermengol del Principado de Andorra y al que el Arzobispo quiso mostrar su pésame y su cercanía por tan sentida pérdida.
En la Parroquia de Penelles del Arzobispo confirmó a 7 jóvenes acompañados por sus padrinos y familiares. En la Parroquia de Bellcaire d'Urgell fueron 7 los confirmandos y en Castellserà fueron 9 los jóvenes que recibieron el don del Espíritu Santo. A Castellserà también concelebró Mn. Llorenç Utgés que reside y colabora pastoralmente.
En su homilía en estas Parroquias el Arzobispo Joan-Enric glosó las lecturas proclamadas en aquel domingo XXX del tiempo ordinario, en especial, la del Evangelio (Lc 18,9-14) donde aparecían las figuras del fariseo y del publicano que subieron al templo a orar. El fariseo oró desde una actitud llena de orgullo y de autosuficiencia ya que no era como aquel publicano, ni como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros. En cambio, el cobrador de impuestos, ora a Dios desde la humildad y consciente de su pequeñez y de ser un pecador. Jesús se complació en alabar la actitud de humildad del publicano que muestra confianza y necesidad del amor y del perdón de Dios. El Arzobispo animó a los fieles, y especialmente los jóvenes confirmandos, a no ser autosuficientes creyendo que no necesitamos ni los hermanos ni de Dios, sino humildes y buscadores de la verdad. Exhortó a los jóvenes a vivir abiertos a la gracia de Dios y, como les recordó el Papa Francisco en la jornada mundial de la juventud en Cracovia, a no ser unos jóvenes de sofá, que prescinden de comprometerse con los otros, con la parroquia, con su pueblo, con el mundo. Finalmente, Mons. Vives animó a los jóvenes a vivir el regalo que recibían en aquel domingo, el don del Espíritu Santo, y en estar abiertos a esta gracia que ellos confirmaban y que Dios confirmaba en ellos. Y los felicitó por vivir su fe, exhortándolos a cuidarla y hacerla crecer participando en la vida de la Parroquia, en la formación de jóvenes, escogiendo la clase de Religión en la escuela y Instituto y siendo miembros activos de la Iglesia y de la vida de los pueblos. También tuvo una breve exhortación a acoger la llamada a ser evangelizadores en el día del Domund, y a ir fuera, a la misión, amando siempre a los misioneros y valorando su entrega generosa por los hermanos.
Al terminar las Eucaristías del Arzobispo regaló a los jóvenes un Nuevo Testamento y los animó a leer cada día un trozo y a rezar, ya que en aquel domingo habían recibido la plenitud del don del Espíritu Santo.
Las celebraciones fueron solemnizada por las corales de Penelles, Bellcaire d'Urgell y Castellserà respectivamente a las que felicitó el arzobispo, ya que solemnizan la liturgia con asiduidad y tienen mucha calidad.