Jubileo de los encarcelados en La Comella de Andorra.- Visita Pastoral a Andorra la Vella (6)

Dentro de los Actos de la Visita Pastoral, el viernes 11 de noviembre, Mons. Vives visitó el centro penitenciario de "La Comella" acompañado por el Rector y Arcipreste de los Valles de Andorra, Mn. Ramon Sàrries, Delegado diocesano de pastoral penitenciaria, y el Secretario General Mn. David Codina, para celebrar el Jubileo del Año de la Misericordia con los que allí están privados de libertad.

A su llegada a la prisión fue recibido por el Director del centro penitenciario, Sr. Francesc Tarroch, el Subdirector, Sr. Miguel Àngel García, y por el Oficial del Área de Custodia y Ejecución de Penas y Medidas, Sr. Joan García. Con el Director mantuvo una entrevista personal interesándose por la situación actual de los presos, los funcionarios y el Centro. Actualmente el centro penitenciario de Andorra cuenta con 45 reclusos, 38 de los cuales residen de forma permanente. La mayoría de los internos son hombres, y sólo hay 4 mujeres. El Copríncipe animó al Director del centro a trabajar para que los internos puedan realizar actividades que favorezcan su formación y su reinserción en el mundo laboral y su socialización, y a garantizar el respeto y la dignidad de todas las personas que han visto privada su libertad.

A continuación tuvo lugar la Celebración de la Palabra con motivo del Jubileo con la participación de la práctica totalidad de los reclusos que fue presidida por el Arzobispo ayudado por Mn. Ramon Sàrries, y que fue acompañada con los cantos por los jóvenes alumnos del Colegio Madre Janer de Sta. Coloma. Después de pedir perdón de forma bien intensa, se proclamó la Palabra de Dios subrayando el amor a los enemigos y la misericordia de Dios Padre, y en un largo y emotivo silencio el Arzobispo los invitó a "traspasar" la Puerta de la Miserricòrdia que es Cristo, que se les acercaba para darles la Paz y la Salvación.

El Arzobispo Joan-Enric quiso dirigirse a los presos diciéndoles que en el Jubileo de la misericordia Dios Padre venía a encontrarlos y les recordaba que toda persona humana, por más que haya equivocado o errado el camino, antes incluso de que se arrepienta y se convierta, ya es amada infinitamente por Dios y tiene una dignidad que nadie le puede arrebatar. Todos cometemos errores y pueden cambiar y mejorar. Y exhortó a los presos a confiar en la misericordia del Dios Amor que nunca nos abandona y invitó a los internos a orar con intensidad por sus familias, hijos y seres queridos que les esperan fuera de la cárcel y que los aman.

El Arzobispo recordó como Jesús amaba a todos y, en especial, los que más necesitaban de la misericordia y del perdón de Dios. Los habló de la reciente encuentro del Papa Francisco con los presos en Roma el día 6 de noviembre y como el Papa les dijo que siempre que visitaba una prisión se preguntaba a sí mismo "¿por qué ellos y no yo?".

Y les presentó personas del Evangelio que cerca de Jesús cambiaron y fueron transformadas: Zaqueo, la mujer adúltera perdonada, el padre del hijo endemoniado que pedía más fe, y la prostituta que arrepentida amaba mucho porque mucho se le había perdonado...

Al final todos rezaron con intensidad el Padrenuestro y el Arzobispo, tras dar la bendición, pasó a saludar uno por uno a todos los reclusos haciéndolos ofrenda de un pequeño recordatorio del Año de la misericordia e intercambiando palabras de afecto, abrazos, y apoyo con ellos.