Celebración de la Misa del Gallo en la Catedral y en la Diócesis

La Misa del Gallo en la noche del 24 de diciembre, fue presidida, en la Basílica-Catedral de Santa María de Urgell por el Arzobispo de Urgell, Mons. Joan-Enric Vives, con la asistencia de una gran cantidad de fieles. A las doce menos cuarto, se inició el Canto de la Sibila, interpretado por la soprano Laura de Castellet -historiadora e investigadora del periodo medieval- en la versión del ceremonial de la Catedral urgellenca. Este canto medieval, al inicio de la misa, se recuperó hace unos años y se llevó a cabo por sexto año consecutivo. Este año, contó con el acompañamiento de tres grupos corales, que lo solemnizaron.
Previamente, por la tarde, se llevaron a cabo las misas participadas por los niños de catequesis y sus familias, la misa del pollito.
En la homilía el Sr. Arzobispo habló de la vivencia del gozo de la fe, y de la alegría del Evangelio de Jesús. Recordó especialmente a los que sufren, y muy especialmente a los refugiados, las personas en paro laboral, las personas mayores, las que viven estas fiestas en soledad, las personas que necesitan amor y esperanza, y los cristianos que sufren persecución por su creencia y los otros perseguidos por temas de conciencia.
El domingo 25 de diciembre, la celebración de las 12:00 fue presidida también por el Arzobispo de Urgell, que impartió la Bendición apostólica con indulgencia plenaria.
La participación en estas celebraciones de Navidad es muy grande en ciudades y pueblos pequeños de toda la Diócesis, con actividades que llevan a la misa o derivan, como gestos de solidaridad en las ofrendas, pesebres y exposiciones, cantadas de corales y canciones de grupos de jóvenes. Los sacerdotes y diáconos se multiplican estos días de fiesta y se desplazan por todas partes porque en la Diócesis todos encuentren próxima la celebración de la Eucaristía, que nos da el mismo Cristo que nació en Belén, humildemente entregado en el pan de la vida.