Fiesta de la Virgen de Fátima

El día 13 de mayo, por la noche, Fiesta de la Virgen de Fátima, el Arzobispo de Urgell y Copríncipe de Andorra, Mons. Joan-Enric Vives, presidió la fiesta litúrgica de la Virgen de Fátima, en la Parroquia de St. Iscle y Sta. Victòria de La Massana (Principado de Andorra), donde está la sede de la Cofradía de Ntra. Señora de Fátima de Andorra.

Estaba acompañado por el Rector de la Parroquia, Mn. Luis Eduardo Salinas y el cura de la comunidad portuguesa, P. Albano Teixeira Fraga. Estuvo presente el Cónsul de Portugal en Andorra, Sr. José Manuel da Silva, así como el Presidente de la Cofradía, D. Paulo Jorge Martins Guilheiros. Acompañaba los cantos la Coral portuguesa de La Massana.

La Misa fue oficiada en lengua portuguesa y el Arzobispo remarcó la alegría de estar cerca de todos los portugueses y de todos los devotos de la Virgen de Fátima.

En su homilía el Arzobispo subrayó cómo María es Nuestra Señora, Inmaculada y Asunta al cielo, que se apareció a los pastorcitos Francisco, Jacinta y Lúcia en la Cova da Iria. María vino a Portugal durante la Gran Guerra Mundial para llamar a los hombres a la conversión, a la oración, a hacer penitencia y trabajar por la paz. Mons. Vives pidió por intercesión de la Virgen de Fátima la bendición por sus hijos, y especialmente por los enfermos y los pecadores, en esta pandemia. Recordó cómo en ese día se cumplía el 40 aniversario del atentado sufrido por San Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro del Vaticano y cómo el Papa siempre creyó que la Virgen de Fátima le salvó, desviando la bala lanzada contra él, y como signo de agradecimiento la colocó en la corona de la Virgen. El Arzobispo puso a los pies de María, reina de la paz, la situación del conflicto armado que estos días se está viviendo entre Israel y Palestina y exclamó que nunca la guerra entre hermanos. Finalmente, destacó cómo Andorra agradece profundamente la contribución de los hermanos de la comunidad portuguesa que ha hecho grande el País y la sociedad, y les animó a perseverar en sus raíces cristianas y católicas.

Un fiel en nombre de los presentes consagró a María Santísima, reina de Portugal y Madre de la Iglesia, a todos los portugueses y los andorranos, y se cantaron los emotivos himnos tradicionales del Santuario de Fátima.

El Rector de la Parroquia, Mn. Luis Eduardo Salinas, agradeció la presencia del Arzobispo y recordó como hace apenas un año, en el momento más álgido de la pandemia, a pesar de no poderse encontrar físicamente por el confinamiento, Mons. Vives se había querido hacer presente y cerca de la comunidad portuguesa y presidió una celebración en la Catedral, con el Rezo del Santo Rosario, en lengua portuguesa, que fue seguido telemáticamente a través del canal youtube del Obispado con mucho agradecimiento y devoción por parte de todos.

Al final de la Misa algunos miembros de la Cofradía saludaron al Sr. Arzobispo y le hicieron un obsequio en señal de agradecimiento por su presencia.