Confirmaciones en Sant Julià de Lòria (Principado de Andorra)

Los días 20 y 21 de mayo el Arzobispo de Urgell y Copríncipe de Andorra, Mons. Joan-Enric Vives, administró el sacramento de la Confirmación a 45 jóvenes de la Parroquia de Sant Julià de Lòria (Principado de Andorra). Concelebraron con el Arzobispo el Rector, Mn. Pepe Chisvert y Mn. David Codina. El día 21 a su llegada a la Parroquia fue recibido por el pleno del Comú de St. Julià, encabezado por los Hbles. Sres. Cónsules, Josep Majoral y Mireia Codina.

En su homilía, el Arzobispo subrayó la importancia de recibir el Don del Espíritu Santo en ese día para los jóvenes confirmandos, en las vigilias de la gran solemnidad de Pentecostés. Dios reafirmaba el don que ya les había sido entregado por el Bautismo, y los jóvenes confirmaban la voluntad de recibir el don del Espíritu Santo respondiendo "amén" a las palabras que el Obispo les decía mientras los ungía con el Santo Crisma: " recibe el signo del don del Espíritu Santo". Les indicó cómo a partir de ese día quedaban marcados, sellados, tatuados, con el don del Espíritu Santo en su vida y que esto significaba que tenían que comportarse como cristianos, y un compromiso en su manera de vivir. Les glosó profundamente el sentido de la profesión de fe que harían durante la celebración de la confirmación. Cuando los cristianos decimos "sí, creo" expresamos que creemos en la intercesión y en la fe de toda la comunidad cristiana, de toda la Iglesia, especialmente de los padres, abuelos pero también de todos los santos y santas y, la más grande de todos, de María Santísima. Por eso la fe no es algo meramente individual sino que los católicos la vivimos en la confianza de la comunidad, creyendo que la intercesión de nuestros hermanos nos será de ayuda. Animó a los jóvenes a amar como Jesús nos amó, que es lo que sintetiza y resume la fe, e ir más allá siempre en el amor como Jesús le pide a San Pedro: Simón, ¿me amas "más" que estos?

Al final de la Misa el Arzobispo regaló a los confirmandos un Nuevo Testamento, animando a leer cada día la Palabra de Dios, y felicitó a los catequistas y la parroquia que se han esforzado en este año difícil de pandemia en acompañar a los jóvenes.