Asamblea diocesana de Manos Unidas en Balaguer

El día 1 de febrero en el Santuario del Santo Cristo de Balaguer tuvo lugar la Asamblea diocesana de Manos Unidas de Urgell y Andorra. Presididos por el Arzobispo Joan-Enric acompañado de la Presidenta Sra. Teresa Cabanes y del Delegado episcopal de Mn. Luis Eduardo Salinas, los miembros de Manos Unidas revisaron la campaña de 2019, aprobaron el balance económico y el presupuesto de los proyectos de 2020, presentaron los materiales de la Campaña ya a las puertas de febrero 2020, con los otros actos que se puedan ir llevando a cabo a lo largo del año, y se comunicaron experiencias de trabajo solidario por los países más empobrecidos.

La 60ª Campaña de Manos Unidas correspondiente 2019 ha tenido a la Diócesis unas entradas totales de 72.695,50 euros y la Campaña de 2018 se completó con 70.959,11 euros. Sobre lo que se recoge en las Parroquias, se dio gracias a Dios por la generosidad de todos, que en tiempos complicados como los actuales, había tenido un incremento de más de 1%, pasando de 45.090 euros en 2018, a los 45.618 recogidos el 2019. Manos Unidas daba gracias a todos los Rectores y fieles de las Parroquias por haber mantenido y, hasta incrementado, lo que recoge a través de las colectas.

El Arzobispo Joan-Enric compartió su experiencia aún cercana de su viaje a Jerusalén, Ramala y Gaza, en enero, en apoyo a los cristianos de Tierra Santa y en servicio a la paz entre Israel y Palestina. Puso de relieve el buen trabajo que religiosos, religiosas y laicos con el Patriarcado latino de Jerusalén y la Custodia Franciscana, con cristianos de otras Iglesias y ritos allí presentes, realizan en el día a día de aquellas tierras castigadas por la violencia, la inseguridad y las dificultades continuas para llevar a cabo su misión. Hizo cuenta de que gracias a Manos Unidas, entre otros, como Cáritas española, se favorece mucho que en la Tierra Santa se puedan realizar proyectos de crecimiento y de servicio a la justicia, la educación, la atención a colectivos desfavorecidos y, en último término, a la paz para todos los habitantes, sin excluir a nadie por su confesión religiosa.

Una comida de hermandad concluyó el encuentro de este movimiento que el viernes día 7 de febrero celebrará el Día del Ayuno voluntario contra el hambre y el domingo día 9 la colecta en todas las parroquias de la Diócesis en solidaridad con los necesitados de todo el mundo.