Confirmaciones en Bellvís

El domingo 15 de noviembre el Arzobispo de Urgell Mons. Joan-Enric Vives administró el sacramento de la Confirmación a 9 jóvenes de la Parroquia de la Virgen Asunta de Bellvís. Concelebraron con el Arzobispo el Rector de la Parroquia, Mn. Josep M. Aresté, y Mn. David Codina.

En su homilía el Arzobispo quiso destacar cómo aquel día era un día de alegría y fiesta para los confirmandos y sus familias, que a pesar de la pandemia actual perseveraron en la catequesis y su preparación para recibir el sacramento. Mons. Vives destacó cómo en aquel domingo toda la Iglesia Universal celebraba la 4ª Jornada mundial de los pobres con el lema "Alarga tu mano al pobre", que invita a los cristianos a fijarse y poner la atención en los pobres. Pidió no olvidar las nuevas pobrezas de hoy en día como la ancianidad, los enfermos, los presos o las personas con discapacidad y tantos "descartados" en todo el mundo.

El Arzobispo subrayó cómo la primera lectura de la Palabra de Dios proclamada en aquel domingo (Proverbios 31,10) alababa el valor de una buena esposa y destacó cómo el cristianismo ponía de relieve el valor de la mujer y a todas las personas humanas sin caer en ningún tipo de discriminación. Posteriormente glosó el Evangelio (Mt 25,14-30) de los talentos donde Jesús invita a poner las capacidades, dones, talentos y cualidades de cada uno recibidos de Dios al servicio de los hermanos, a fin de hacerlos rendir y fructificar. En este sentido Jesús alaba a los administradores que han hecho rendir lo que habían recibido (cinco y dos talentos) y en cambio critica aquel que había recibido uno y que no hizo nada porque era vago e irresponsable. El dueño alababa el "siervo bueno y de toda confianza" y lo hacía entrar a disfrutar con Él. Animó a los jóvenes confirmandos a hacer rendir sus dones al servicio de Dios y de los hermanos como han hecho tantas personas y voluntarios en la pandemia, y a dejarse conducir por el Espíritu Santo que los defenderá, los llenará de alegría y los hará acertar el camino del amor siempre mayor.

El Arzobispo rezó especialmente por la residencia de Bellvís, dado que la última semana había experimentado un brote de coronavirus y que estaba viviendo días complicados con los correspondientes aislamientos y sufrimiento para los padrinos y sus familias.

Al final de la Misa el Arzobispo regaló un Nuevo Testamento a los confirmados y la Parroquia un hermoso recordatorio del sacramento recibido en ese día.