Confirmaciones en Sta. Maria de Guissona y final de curso de Catequesis

El Arzobispo de Urgell, Mons. Joan-Enric Vives, administró el sacramento de la Confirmación a 21 jóvenes y 1 adulta en la Parroquia de Sta. Maria de Guissona el día 18 de mayo. Concelebraron con el Arzobispo el Rector de la Parroquia, Mn. Ramon Balagué, así como Mn. Àngel Saball y Mn. David Codina. Se celebraba también el día final de la Catequesis con presencia de muchos niños y adolescentes y sus familia con los catequistas de la Parroquia.

En su homilía Mons. Vives glosó las lecturas proclamadas en el domingo V de Pascua. Hizo notar cómo los Hechos de los Apóstoles hacía referencia a cómo Pablo y Bernabé anunciaron el Evangelio no sólo a los judíos sino a todo el mundo ya que "Dios había abierto las puertas de la fe a los que no son judíos". El Arzobispo animó a todos los fieles y especialmente a los jóvenes confirmandos y los chicos de catequesis con las familias, para anunciar el Evangelio en todo el mundo, en todas las periferias, sin falsos respetos humanos, con convicción y coherencia de vida, dando testimonio de Jesús.

También recordó cómo el respeto a la libertad religiosa está amenazada en muchos países y cómo los cristianos son perseguidos todavía hoy simplemente por el hecho de creer. Advirtió a los jóvenes que ser cristiano conllevará una lucha y un esfuerzo porque muchas veces supondrá no ser suficientemente aceptado o ir a contra-corriente de las modas o ideologías imperantes en el mundo de hoy en día. Recordó cómo Jesús en el Evangelio (Jn 13,34) da un mandamiento nuevo: "Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros. Tal como yo os he amado, amaos también vosotros. Por el amor que os tengáis, conocerán todos que sois mis discípulos". La estimación concreta para con los hermanos es el signo de identidad del cristiano y la demostración de la fe, como dice Santiago. Una estimación que se concreto en obras de misericordia especialmente hacia los más pobres y marginados de la sociedad, estando siempre atentos a sus necesidades.

Animó a los jóvenes confirmandos a ser jóvenes comprometidos que están abiertos a otros y en Dios. Finalmente, haciendo referencia al libro del Apocalipsis (Ap 21,1-5a) recordó las palabras «Yo haré nuevas todas las cosas». Dios puede hacer nuevas todas las cosas si nos abrimos a Él y a su gracia. Siempre podemos convertirnos más al amor de Dios y tenemos que confiar en que todo el mundo puede convertirse y acercarse más a Dios; también nosotros mismos. A veces Dios para hacer esto se vale de diferentes caminos como pueden ser problemas o dificultades en la vida (enfermedades, cárceles, muertes repentinas ...) o un buen testimonio o la misma creación, porque es huella de Dios,

Al final de la Eucaristía el Arzobispo regaló un Nuevo Testamento a los jóvenes confirmados que lo besaron como signo de estimación y respeto, acogiéndolo, y les pidió que lo leyeran un poco cada noche al ir a descansar, porque es como un riego por goteo que fortalece la fe.

En la Eucaristía participaron todos los niños de catequesis de la Parroquia que ese día incluían junto con sus familiares y catequistas el curso de catequesis. Por ello Mons. Vives se dirigió especialmente a los padres de los niños de la catequesis felicitándoles porque hubieran bautizado los hijos, y por haber elegido esta opción de vida para sus hijos que les permite conocer a Jesús y estar abiertos para tener acceso a la trascendencia, sin privarlos de esta posibilidad. También les animó que escogieran la clase de religión que no es la catequesis pero que se adecua mucho a todos interesado en el hecho religioso, y que quiere transmitir conocimientos de la religión católica y de las otras religiones para que los adolescentes y jóvenes no sean analfabetos religiosos y culturales y tengan una buena competencia también en este ámbito tan importante para entender la cultura, el arte y la tradición que los rodea. Y esto caso especialmente en lugares como Guissona con un índice tan alto de emigrantes de todo el mundo con los que compartimos la vida.