Confirmaciones en la Basílica de la Virgen de Meritxell en Canillo (Andorra)

El día 26 de mayo en la Basílica-Santuario de la Virgen de Meritxell de Canillo (Principado de Andorra) el Arzobispo y Copríncipe Mons. Joan-Enric Vives administró el Sacramento de la Confirmación a 18 confirmandos. Entre ellos había una madre y una hija que se confirmaban ese día. Estaba acompañado por el Rector Mn. Ramon Rosell, y le había recibido el Hble. Sr. Cónsul Mayor Josep Mandicó Calvó.

La celebración estaba muy bien preparada por los jóvenes y el Mosén, con otras personas, y fue una gozosa fiesta de fe y de compromiso cristiano. El Arzobispo les pidió ya desde el principio que tomasen siempre con confianza a la mano tendida de la Virgen María de Meritxell, que humilde y calzando zuecos, nos da a Cristo y nos tiende la mano poderosa y dulce, para que tengamos consuelo y esperanza siempre, y sintamos que nos acompaña como nuestra Madre auxiliadora y luminosa. También les remarcó que ese día recibían la mejor compañía, la del Defensor, el Espíritu Santo, que les ayudaría a recordar lo que Jesús nos había dicho, y a encaminarnos con fe y amor por las sendas de la vida, en momentos de alegría y en momentos de tormentas. Y los hizo notar que la Paz de Jesús no es como la del mundo. Él nos la da para que serene los corazones y nos haga testimonio de paz en todas partes.

Las oraciones y lecturas, algunas moniciones, el ofertorio con trabajo de los jóvenes, las luces que acompañaron la renovación de las promesas del bautismo y el momento solemne de la crismación fueron algunos momentos destacables de la fiesta. Al final una madre les habló, y también el Sr. Cónsul, que les dijo unas palabras muy sentidas y profundas.

Al final recibieron el Nuevo Testamento de manos del Arzobispo y un obsequio del Comú de manos del Sr. Cónsul Mayor, y pasaron por el Camarín a besar la imagen de María y se hicieron unas fotos de recuerdo. Jornada gozosa, que acabó con la comida del Obispo y el Rector en AINA, la Casa de colonias que siempre remarca Mn. Ramon de Canillo que es "la obra social del Santuario", lugar de acogida de los peregrinos y de encuentro de todos.