Bodas de oro de profesión de 5 Religiosas de la Sda. Familia de Urgell

El sábado día 6 de julio del Arzobispo de Urgell Mons. Joan-Enric Vives presidió en la Residencia de la Sagrada Familia de Urgell, cerca del sepulcro de la Fundadora beata Anna M. Janer, la Eucaristía de acción de gracias por las bodas de oro de profesión religiosa de 5 Religiosas de la Sagrada Familia de Urgell: M. Isabel Albillos Albillos; Roser Ballesté Torà; Petra Durántez Lera; Ana M. Montero Chávez y Carme San Martín Boncompte. Habían profesado en esa misma capilla hacía cincuenta años.

Fue una gozosa eucaristía muy vivida con la presencia de la Superiora General del Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell, M. Laura Carolina Garione; varias Consejeras Generales; religiosas y familiares y amigos de las Religiosas que cumplían ese día sus 50 años de sus primeros votos como consagradas en castidad, pobreza y obediencia.

En su homilía el Arzobispo Joan-Enric felicitó a las religiosas y quiso subrayar como toda vida religiosa es un don para la Iglesia ya que la vida consagrada forma parte de la misma naturaleza de la Iglesia. Quiso destacar como hace 50 años, 5 jóvenes, el 6 de julio de 1969, profesaron sus votos religiosos según el carisma y las Constituciones de la Beata Ana María Janer y depositaron esta profesión en el mismo altar donde 50 años más tarde celebrábamos la Eucaristía de acción de gracias por una vida de entrega gozosa, siguiendo el ejemplo y el estilo de humildad de la Beata Ana María Janer en varios servicios. El Arzobispo mostró como la vida de toda religiosa es siempre fecunda, y a pesar de no poder ser madre de hijos, el Señor bendice con un sinfín de hijos las religiosas que se consagran a su servicio. Y glosó el Evangelio proclamado en aquella fiesta de Mt. 25 y destacó como para el Papa Francisco es el núcleo de la santidad, con las Bienaventuranzas, signo de identidad de los cristianos: la caridad concreta que en el Instituto de Religiosas de la Sagrada Familia de Urgell se expresa con el estilo característico que vivió la Madre Janer. Finalmente el Arzobispo animó a las Religiosas a prepararse para este último tramo de su servicio en este mundo, sabiendo despojarse de tantas y tantas cosas y prepararse para vivir la ancianidad ya que según nos recuerda el Papa Francisco la formación para un cristiano y, especialmente, para una consagrada, siempre es continua y siempre podemos hacer más para mejorar nuestro seguimiento del Señor Jesús.

Tras la homilía y la profesión de fe las 5 Religiosas, emocionadas, renovaron públicamente sus votos ante Dios y la Iglesia.
Al final de la Eucaristía se cantó el himno de la Beatificación de la Madre Ana María Janer: amarte y servirte, siempre y en todo.
Posteriormente el Sr. Arzobispo pudo saludar a las Religiosas y los familiares presentes en la celebración y juntos compartieron una comida de hermandad en la misma residencia de la Sagrada Familia de Urgell.