Concluye la peregrinación diocesana a Tierra Santa

Los 29 peregrinos de Urgell volvieron de Tierra Santa el 5 de julio, después de haber recorrido los lugares más destacables vinculados con la vida de la Sagrada Familia y de Jesucristo, con la guía de Mn. Ramon Sàrries, Arcipreste de los Valles de Andorra.

La última celebración eucarística se compartió en la capilla del Calvario, a la iglesia- basílica del Santo Sepulcro, en un lugar de gran simbolismo y en medio de la emoción de los peregrinos. Habían recorrido desde Nazaret, pasando por Belén, Cesarea, Abu Gosh, las fuentes del Jordán y el lugar de bautismo de Jesús... los momentos reflejados en la Biblia sobre la vida de Jesús, de María, de José; y los apóstoles... en la Anunciación, la Natividad, la iglesia de las bienaventuranzas, la montaña del Tabor, Jerusalén... algunos lugares especialmente emocionantes, en los que se pudo hacer la renovación de las promesas del bautismo y del matrimonio de los peregrinos. La peregrinación organizada por la Diócesis de Urgell bajo la guía de Mn. Ramon Sàrries, Arcipreste de los Valles de Andorra, este año cumplía 35 años, mantenido con constancia, a pesar de las dificultades políticas que se han producido a lo largo de este tiempo. A los peregrinos los recibió el P. Artemio Vítores, franciscano de la Custodia de los Franciscanos en Tierra Santa, que en la iglesia de la Natividad, en Belén, les explicó el clima en el que han tenido que trabajar los franciscanos y las dificultades que se han superado en los años de custodia de los Santos Lugares, adornado de anécdotas personales. Los peregrinos conocieron el lugar del nacimiento de Jesús, también el de su crucifixión y el espacio del Santo Sepulcro, que hoy se venera en forma de capilla, dentro de la edificación de la gran iglesia que la acoge. Pudieron orar y celebrar la misa, presidida por Mn. Sàrries cada día en un lugar diferente, y también pudieron captar el clima en el que viven los cristianos en Tierra Santa.